La playa, su paraíso.

Después de un día espectacular en la playa solo queda decir que estoy impaciente por repetir mañana. Leonardo ha gateado por toda la playa, se ha tirado toda la tarde jugando con las olitas, chapoteando en la orilla e intentando adentrarse al mar él solito. Y claro, tanta actividad para un bebé de siete meses ha acabado con su energía inagotable y a las nueve de la tarde sus ojitos han dicho buenas noches.

Quién iba a decir que la playa fuera su lugar favorito de juego… El primer día que fue a la playa (hace una semana) le costó coger confianza. Al acercarnos al agua ponía pucheritos y a decir verdad lo entiendo, el agua gélida del estrecho le duele a cualquiera. En la piscina le encanta que lo tiremos desde el bordillo y «bucear» pero en la playa aún no encontraba su confort. Desde ayer todo ha cambiado y en cuanto se da cuenta de que vamos por el caminito hacia la playa se emociona y empieza a chillar de alegría. Además, ya ha aprendido que la arena no se come.

Leonardo es feliz esté donde esté y el agua es su santuario personal.

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8 respuestas a “La playa, su paraíso.

  1. ¡¡¡¡Qué bien!!!! Es una gozada verles disfrutar así del verano.
    No hay nada que me de más pena que un niño con miedo al agua del mar o de la piscina por todo lo que se pierden!!!. Gracias por seguirnos. Nos quedamos por aquí si no te importa 😀😄

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